Me resulta un tanto ajeno lo escrito en nuestros correos, hoy leí algunos de los primeros, fechados en Septiembre de 2012 y no lo puedo creer, me siento extraña, pero si recuerdo la sensación que tenía al escribirlos, al expresarle lo que sentía. Fue bonito, si, fue… Ahora es triste darme cuenta que ya no siento igual, desperté de un sueño, me sentía flotar, lo maravilloso que hace el amor en nosotros, vemos el mundo tan diferente, sin duda es el mejor estado en que se puede vivir. Lamentablemente yo no estoy destinada a ser feliz en el amor, está claro. Ya no pretendo que algún día aparezca ese hombre con el que me sentiré amada y que será todo para mi, que será mi pareja, que me haga feliz y que me sienta segura con él.
Hoy no tengo claro que siento por él, aun lo quiero por supuesto, creo que si, pero ya no creo mucho en sus palabras, eso es triste. No sé hasta cuando durará esto, no sé hasta cuando soportaré ésta situación. Será mejor estar sola? Me sentiré sin apoyo, sin nadie a quien recurrir afectivamente, a quien pedirle apoyo, un consejo… Podré sola? Al verme sola, la depresión tendrá más opciones a ser mi depredador. Por ahora solo disfrutaré de los momentos, de poder salir, de pasear, sin mayores expectativas, ya sé que no está enamorado de mi, ni yo ya lo estoy de él… ya aterricé.
Siento que si llevamos tanto tiempo se debe mayormente a mi insistencia, a mi querer estar con él, a mi deseo de seguir de su mano, a mi condescendencia, mi paciencia (nuevamente). Pasé toda mi vida sola, sin apoyo, que me aluciné cuando descubrí o creí tener ese apoyo, esa persona que me escuchara y comprendiera, que me animara cuando flaqueo, cuando dudo, me acostumbré a eso, y hoy me siento débil con respecto a eso, me siento vieja, mas vulnerable.
Hoy solo quiero conseguir un trabajo, pero no quiero cualquier trabajo, quiero uno cerca de mi casa, que me resulte relativamente fácil trasladarme a casa y viceversa, que tenga un buen horario, que no sea extenuante, que tenga cierta libertad, no quiero sentirme una esclava. Seguramente estoy soñando, pero dicen que uno tiene que pedir en grande, no ser mezquino en eso. Quiero un trabajo con un buen sueldo, poder disfrutar de mi libertad, poder arrancarme a la playa que es lo que más me gusta y necesito siempre y que nunca logro hacer.
Mi vida ya no tiene mucho sentido, mis hijos ya son adultos y no me necesitan, por un lado es bueno, liberador, por otro, desmotivante. Me queda esperar, poder irme luego, no quiero ser vieja, prefiero irme antes de enfermar y ser un problema, además de tener que vivir la tortura de sentirme un cacho. Espero que Dios me lleve pronto, y descansar… por fin descansar.