Ya estoy logrando la calma, las cosas van recuperando su ritmo y yo estoy logrando aceptarlas. Hoy me levanté con un ánimo y disposición distintas, la verdad es que me dormí de ese modo. Una conversación que tuve anoche con un amigo, logró hacerme cambiar la visión. Es increíble hasta yo me sorprendí, dormí tranquila, no me costó conciliar el sueño, aunque desperté durante la noche logré volver a dormir sin mayores problemas.
Es necesario que aplique lo que se supone he aprendido de tanto leer, a confiar en el futuro, en Dios, el Universo o como quiera llamársele, nunca me ha dejado sola, no me ha hecho sufrir abandono, mi vida ha sido mayoritariamente sin sufrimientos, cuento con familia, mi madre que me acompaña con sus 80 años, mis hijos están en proceso de convertirse en verdaderos adultos, estudiando y yéndoles increíble en la universidad, tengo una nieta de dos años hermosa y profundamente talentosa, tengo un techo donde dormir, una cama calentita, alimento y protección, dos perros maravillosos que me entregan amor todos los días. En resumen, soy una mujer afortunada.
La verdad que nunca me había pasado que no estar bien con una persona, me afectara tanto, y todo radica en que habíamos tenido problemas en la comunicación. Cada uno con una idea errada, nada que una conversación oportuna no logre superar, por supuesto, si hay interés mutuo.
Me queda ahora, que poner atención a los cuidados que debo tener conmigo, de ese modo lograré sentirme mejor y por ende, mi ánimo también será mejor, es un círculo vicioso donde una cosa lleva a la otra. Es cierto que envejezco, pero la gracia estará en que forma lo haré, y eso también depende de mi, en como enfrento mis achaques y como los supero. Sin duda la vida, hay que vivirla a concho, disfrutar y disfrutar que pasa demasiado rápido, si no lo sabré yo, que un día desperté, habían pasado 20 años y era abuela.