Hoy fui a control médico, me asombró que el médico lograra ver entre la combinación de los resultados de los exámenes de laboratorio, y mis breves comentarios, aunque bien sinceros, (quiero salir de este estado de salud) éste diera con el hecho que mi problema además de la falla en la tiroides, puede ser de origen psicológico. Es algo que siento mas fuerte que nunca hace unos meses, mis problemas me han llevado a
un estado de infelicidad casi constante. Mis pensamientos no son errados, a pesar de todo sigo siendo muy analítica con todo, por supuesto conmigo misma, es a quien mejor conozco, por lo tanto aunque lleve tiempo saber que no se está bien, he logrado darme cuenta que necesito corregir ciertas cosas en mi vida, el problema es que no se como, o no quiero saberlo, para no tener que hacerlo. Me falta valor para tomar ciertas decisiones, les hago el quite, escondo la basura bajo la alfombra, como se dice.
Debo comenzar urgentemente a hacer las cosas que me gustan, mi ánimo está mejorando gracias a la hormona que tomo y ya me estoy sintiendo con ánimo suficiente para realizar actividades fuera de casa. Aunque por el hecho de tener la responsabilidad de estudiar, me estoy autolimitando con el tiempo, es necesario de todos modos que dedique tiempo a distraerme, a la diversión. Salir a pasear a un parque, a un museo, no se, algo por estilo, que sea totalmente diferente a lo que realizo a diario, que me haga quebrar la rutina de la oficina, el metro, llegar a mi casa a cuidar de mi nieta, para luego acostarme para enfrentar un nuevo día igual que el anterior.
El hecho de reconocer que estoy envejeciendo y están comenzando las enfermedades me ha hecho entristecer y no quiero aceptarlo en realidad, por eso aflora en mi el sentimiento de que no seré capaz de vivir de esta forma en un futuro no tan lejano. No seré capaz de ver como mis enfermedades se vuelven mas serias y me complican mas la vida. Ahora existe la posibilidad que exista artrósis en mi cadera. He visto lo que ha sufrido mi madre con artrósis en sus rodillas, no quiero pasar por lo mismo. En realidad, no quiero reconocerme vieja y enferma, me niego, porque no me siento asi, me miro al espejo y me veo joven, no soy una quinceañera, pero me veo mas joven que varias de mis amigas, algunos amigos me lo repiten con frecuencia y por supuesto, me lo he creído.
La segunda causa de angustia en mi, es el hecho de tener temor a buscar un nuevo trabajo, como ya he publicado en este blog, les he contado que fue una de las razones de ponerme a estudiar. Los años pasaron y veo con horror que el campo laboral se ha achicado considerablemente para mi. Se que uno debe ser positivo y que Dios siempre provee y algo seguramente me enviará en mi camino, pero es triste ver la realidad, me volví vieja y no logré una buena carrera profesional, no tengo bienes materiales, a excepción del departamento que habitamos con mi familia y dos automóviles de la década de los 80s. Me siento frustrada de no dejar nada de valor a mis hijos, de no tener nada a lo cual recurrir si hubiera una emergencia.
Mis ganas de llorar afloran con cierta facilidad, pero las contengo, no me siento con la libertad de expresarme en casa, nadie comprenderá, mi marido dirá que nuevamente estoy exagerando y no dirá ninguna otra palabra, no habrá apoyo alguno.
Mi optimismo y positivismo se están alejando, veo como estoy cambiando. ¿Será posible que una cita con el psicólogo me ayude? ¿Logrará eso cambiar mi forma de pensar y de reaccionar ante los cambios que estoy enfrentando?