Iba sin mayores expectativas, solo quería lograr saber llegar mejor a mi interior y de esa manera, poder escribir mejor lo que siento, mis pensamientos, mis objetivos, lograr expresarme mejor en resumen. Me encontré de pronto con una
forma diferente de conocerme, con una guía que me mostraba aquello que tengo guardado, que aún no logro dilucidar del todo, aquello en lo que tengo que trabajar, para sacar a flote. Fue una reunión de mujeres muy potente, donde cada una de nosotras sintió la libertad, seguridad y confianza necesaria en el grupo formado, para expresarse, contar, abrir el corazón y sacar fuera nuestras frustraciones, aquello que nos hizo y hace daño, la manera en que cada una lo está tratando de sanar, de superar, de crecer y avanzar en nuestras vidas.
Cada una de nosotras creo que está en una bonita búsqueda, por diferentes razones lo necesitamos.
Trataré de trabajar en aquello que tengo que sacar fuera aun, de todos modos creo que no se comprendió del todo lo que quise expresar, soy optimista y siempre lo seré, creo que se entendió que evito dejar fluir la pena y la tristeza, que me restrinjo en eso. Que cuando hablé de controlar mis pensamientos, para evitar que la tristeza o la depresión me tomen de la mano, que las energías bajas me ganen terreno y por ende, las cosas negativas se me acerquen, se entendió que yo no me permito sentir tristeza, y hasta cierto punto es asi, es verdad, pero porque no quiero ser negativa nada mas. Hay días en que no estoy bien, no me siento bien, en que las cosas se tienden a poner negativas en mi mente, es entonces, que hago el cambio de switch y me obligo a dejar de pensar en eso, enfoco mi atención en otra cosa, presto atención a algo diferente.
Soy la peor jueza de mi misma, me trato con dureza generalmente, creo que en estos momentos algunas personas de mi entorno me juzgan mal, negativamente, soy la mujer que está con un hombre casado, y no ven nada más que eso. En cambio detrás de esa situación hay muchas otras cosas, ese hombre es quién me ha tratado mejor en mi vida, es quien ha demostrado con creces que le importo, que se preocupa por mi, que me ama. Del que me enamoré justamente por su trato para conmigo, porque admiré y admiro, muchas de sus cualidades, porque me hizo sentir importante. Me mostró otro mundo, un mundo de atenciones, de detalles. Ese sentimiento que él despertó en mi, fue lo que me dio la fuerza necesaria para enfrentar las cosas cuando todo se desató. Fue por otro lado, muy doloroso el momento en que me di cuenta que si bien me ama, su amor no es tanto como para dejar su matrimonio, su zona de confort. Entonces estuve mal, muy triste, fueron varios días en que procesé eso, finalmente, lo acepté y decidí continuar de esta manera, y no sentirme culpable por ser la otra. Si él está siendo infiel es su problema, yo hoy soy una mujer divorciada y no le debo explicaciones a nadie. No haría nada para que lo descubran en su casa, pero si eso pasa, no es mi problema, yo ya enfrenté lo que tuve que enfrentar, algunos dicen que soy valiente, que lo hice bien, que la diosa fortuna estuvo de mi parte, que he superado las cosas de manera rápida. Que viva mi vida como quiera y sienta, que me sienta libre, que soy libre!! Eso aún me cuesta, y es porque siento que no cuento con la aprobación de mi madre, increíblemente ahí radica el problema. Eso es lo que no me deja del todo estar tranquila. Tan vieja y aun busco y necesito la aprobación de mi madre, no debiera ser, ella es demasiado rígida y a la antigua como se dice, jamás lo aprobará, y yo no tengo porque dejar de sentirme feliz o limitarme por esa situación. Son mis sentimientos y mi vida, y nadie puede vivirla por mi.
Por otro lado, se dice que si no se deja ir al hombre equivocado, nunca podrá llegar el correcto, no se si yo merezco realmente alguien que sea solo para mi, si podría despertar en alguien un amor así, tan firme y potente como iniciar una vida en pareja, no se si lo quisiera del todo, tal vez solo querría una relación “puertas afuera” como se dice, no volver a vivir en pareja. Ya estoy mas vieja, tengo mis costumbres, las cosas que me gustan, lo que me disgusta, he ambientado y acomodado mi casa a mi nuevo estado, he tomado nuevas rutinas, no se si podría ceder esos espacios nuevamente. Si me gustaría poder tener a alguien que me acompañe a los lugares que me gusta ir, poder ir al museo, a la biblioteca, al parque, a comprar libros, a pasear pero un fin de semana, todo eso lo hago con él, pero de lunes a viernes y dependiendo de sus días libres, ahora que no estoy trabajando, los fines de semana, estoy en casa, descansando, leyendo, viendo una película, haciendo las compras, pero sola.