Algo adolorida del alma

Nuevamente todo ha cambiado, fue una tremenda experiencia el trabajar en ese lugar, aprendí que realmente no se puede confiar en nadie, que es un sueño que las

personas te ayudarán, fue difícil y muy complicado mantener la templanza y calma. El ambiente laboral era desagradable, no existía el compañerismo, el mal trato al trabajador era visto como algo normal y se aceptaba. Tuve discusiones, discutí mi punto de vista, por supuesto, el paso natural fue que me sacaran, no sin tratar de evitarse el pago correspondiente al mes de aviso. Cuento corto hice la denuncia correspondiente y tuvieron que pagar. Lo que mas siento es que creo que la relación con mi mejor amigo, (él fue el nexo para ir a trabajar en ese lugar) se ha visto resentida, pero confío que el tiempo nos devolverá la unión que otras veces hemos perdido y recuperado nuevamente. Para mi él es muy importante, y siento que jamás lo dejaré, sea lo que sea que pase, yo seguiré estando para él, soy su amiga, y siempre lo seré.

Dando vuelta la página de lo desagradable, les cuento que me inscribí en un curso de Conducción, cosa que siempre me ha inspirado temor, es momento de enfrentarme a eso, y ver que pasa. Tengo temor de no lograrlo, de no poder desenvolverme bien en la calle, y no lograrlo, pero en fin, tengo que intentarlo. Me gustaría tener mi auto, y tener la libertad de poder salir cuando sienta las ganas y la necesidad de alejarme, de irme a contemplar la playa, el mar, y soñar que me inmerso en esa agua que se mece y me mece y acuna a la vez a mi. Es el mejor lugar, es donde mejor me siento, en el hecho de poder mirar y admirar la inmensidad del mar… de su sonido, potente y suave a la vez.

He estado aproblemada, angustiada y contradictoriamente, confiada también, en que Dios no me abandonará y tiene preparado el lugar donde trabajaré justo cuando llegue el momento que los recursos ya no estén. De todas maneras estos meses hemos estado bien, con todo lo necesario en la casa, sin apuros ni angustias, mas que la preocupación que veo en mi madre, ella es tan negativa siempre, y nunca ha logrado aprender lo que he tratado de traspasarle. Bueno, nuestra comunicación siempre ha sido difícil y no lo logro, ya ni siquiera creo que debiera seguir intentándolo, nunca será. Somos parecidas pero muy diferentes a la vez.

 

 

Acerca de Betmi

Madre, hija, mujer. Amo los animales, me sensibilizan especialmente los perros y gatos. Con un profundo interés por aprender de todo. Deseo escribir desde antes de saber hacerlo. Me gusta leer y tejer. Amiga de pocos.
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