Las malas energías no me alcanzan… no pueden hacerme daño

Llevo días planeando sentarme a escribir, pero siempre lo pospuse, tal vez por temor a enfrentar lo que escribir me iba a revelar desde mi interior. Estuve por unos días enredada y atemorizada por una tontera, dándole más poder a una situación de lo que realmente tiene. Resulta extraño de mi parte, porque generalmente no le doy importancia a las malas energías que otras personas puedan lanzarme, es más, hasta cierto modo lo disfruto. No sé si es tan positivo sentir eso, pero es real, disfruto cuando genero envidia o rabia en otras personas, es como que en el fondo con eso me dan un valor extra y a mi!!

Luego, hace dos días, me puse a analizar la situación y viendola en perspectiva, me di cuenta que no tiene mayor importancia, que no puede hacerme daño, que no me afecta en nada, que mi vida sigue siendo la misma, aunque esa o esas personas me tiren malas vibras y me ignoren. Por supuesto, no es lo ideal, uno siempre quiere que la gente esté en armonía a nuestro alrededor y todos nos llevemos bien, pero también tengo claro que no es un problema mío, el hecho que las personas no comprendan algunas cosas o tengan otras opiniones que no comparto. Todos los seres humanos somos diferentes, y reaccionamos diferentes a estímulos y situaciones similares.

Hubo una discusión entre vecinos de mi comunidad, y algunos se terminaron enojando y no se hablan y de rebote no me hablan a mi tampoco. Resulta chistoso de todos modos.

Por otro lado, la persona con la que tuve una relación después de separarme, se ha vuelto muy insistente en escribirme a diario, no sé porque yo también le respondía, aunque no muy rápido, pero manteníamos un diálogo durante el día. Finalmente, él recuerda ciertas fechas que fueron importantes en nuestro comienzos, y me escribía referente a eso, y paralelamente, yo estaba decidiendo dejar de hablarle, porque siento que me estoy traicionando a mi misma. Cuando todo terminó, decidí que nunca más le hablaría y no sabría nada de mi. Un día respondí el teléfono y falló el identificador de llamadas, no mostró quien era, hablamos por unos minutos, en realidad él habló y yo escuché. Por wasap me habla con frecuencia, pero yo he estado meses sin responderle, y de pronto respondo brevemente, para luego ignorarlo nuevamente.

Siento que es lo que se merece, y me gusta que me diga que me extraña y que nunca se olvidará de mi, tampoco yo podría olvidarlo, pero no se merece mucha atención de mi parte.

Gracias a Dios, había recuperado el buen dormir y sin medicamentos, por unos días he estado durmiendo mal, alterada, inquieta, pero ya estoy clara nuevamente, que nada puede hacerme daño, si no le doy un poder que no tienen por si solos, eso lo manejo yo.

Estoy tranquila y serena otra vez. Gracias. Gracias. Gracias.

Acerca de Betmi

Madre, hija, mujer. Amo los animales, me sensibilizan especialmente los perros y gatos. Con un profundo interés por aprender de todo. Deseo escribir desde antes de saber hacerlo. Me gusta leer y tejer. Amiga de pocos.
Este artículo fue publicado en Vivencias y etiquetado , , , , , , . Marcador del enlace permanente.

Agregar un comentario