No recuerdo haber tenido una crisis como la vivida éstos últimos meses, se sumó todo, descubrir que al igual que mi madre, mi tiroides no funciona, comenzar a sentir que la vejez se acerca cada vez, que los achaques estaban ya conmigo, los dolores atribuidos a una Artrósis, que nunca fue tal, los juicios y reproches de mi hija y, por sobretodo, mi cansancio, mi absoluto agotamiento que no me abandonaba, y cada vez se acrecentaba, cumpliendo ya mas de cinco años desde que comenzó. Finalmente, en una visita a un especialista descubre que lo que me sucede se llama Fibriomialgia. La verdad, desde
un principio creí que podía ganarle la batalla con solo mentalizarme y decidirlo. En el primer intento al menos, fallé. Hoy creo que estoy avanzando, me siento mejor, un poco menos cansada, trato de darme tiempo para todo y no correr para hacer todo rápido.
Espero que este ya sea el camino de salida de ésta pesadilla, he aprendido mucho, muchísimo, me ha servido para mirarme, examinarme, conocerme,
sin duda como siempre digo, todo es por algo… esto fue para que aprendiera, creciera, avanzara, viera lo errado que estaba haciendo.
No quiero retroceder, no puedo dar pie atrás, ahora que vi alguna de las causas de mi enfermedad, algunas son acciones, otras están ligadas a personas, otras por inacción. Si siempre he sentido que Dios está conmigo y que me quiere mucho, no puedo ahora dejar de sentirlo y pensarlo.
Una vez más estará conmigo y me ayudará a superar ésto, para eso debo aplicar lo aprendido. Ahora mas que nunca, cada vez queda menos tiempo, debo aprovecharlo de la mejor manera.
” Dios nunca abandona a sus hijos ”